04-02-2004 - The Wall Street Journal of the Americas (http://online.wsj.com/article/0,,SB107585005459819803,00.html)


La UE culpa a EE.UU. de ola de spam

Se estima que cerca del 80% del correo basura mundial se origina en América del Norte

Por Brandon Mitchener y Olalla Novoa
The Wall Street Journal

BRUSELAS - Europa prohíbe el correo basura, pero de todos modos lo sigue recibiendo. Estados Unidos, en cambio, no lo prohíbe y es su mayor exportador ilegal.

Ahora, los europeos quieren que EE.UU. haga algo acerca de un mundo crecientemente inundado de mensajes electrónicos no solicitados.

A pesar de las estrictas leyes de privacidad europeas, cerca de un 53% de todos los correos electrónicos que circulan en los 15 países miembros de la Unión Europea es correo a granel no solicitado, o correo basura, según los datos de Brightmail Inc., una empresa de tecnología especializada en combatir el correo basura. Pese a que la UE cuenta con 12 idiomas oficiales, un 80% de su correo basura está en inglés y un 80% se origina en América del Norte.

La legislación de la UE prohíbe el correo electrónico con propósitos comerciales al menos que el usuario haya aceptado específicamente recibirlos, lo que en la jerga legal de Internet se denomina en ocasiones como una cláusula de opt in.

Los funcionarios europeos creen que la legislación ha logrado reducir marginalmente la cantidad de correo electrónico indeseado en comparación con el que circula en Estados Unidos, donde el correo basura representa cerca de un 60% de la totalidad del correo electrónico, según las cifras recopiladas por Brightmail.

De todos modos, no hay mucho que la UE pueda hacer para alcanzar a quienes envían estos correos basura desde el otro lado del Océano Atlántico, donde la legislación estadounidense no exige aprobación previa, siempre y cuando el destinatario del mensaje electrónico tenga la posibilidad de declinar recibir mensajes de la misma fuente, lo que se conoce como cláusula opt out.

El llamado de Europa para que EE.UU. endurezca sus medidas para quienes envían correo basura coincidió con una reunión de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo, OCDE, que agrupa a 30 miembros, que tuvo como objetivo reforzar la cooperación de los diferentes cuerpos de seguridad para combatir a quienes envían estos correos indeseados.

La OCDE advierte que ningún país puede resolver el problema por cuenta propia, pero debido a que la mayor parte del correo basura se origina en EE.UU., la mayor presión recae sobre los hombros de Washington.

El que los dos mayores bloques comerciales del mundo tengan diferentes legislaciones para combatir el correo basura o spam "no ayuda", señala Erkki Liikanen, el comisionado europeo responsable por la política informática.

Junto a organismos que representan a consumidores europeos y estadounidenses, Liikanen ha presionado a EE.UU. y otros países a adoptar el modelo europeo, que impone multas y otras sanciones a quienes violen la legislación.

Según la OCDE, con ciertas diferencias, Canadá, Suiza y Australia siguen el modelo de Europa de opt in. Sin embargo, Japón, México y Corea del Sur han seguido el modelo estadounidense de opt out.

En Latinoamérica "no hay todavía una legislación específica antispam", dice Pablo Palazzi, abogado argentino experto en derecho informático. Sin embargo, agrega, "hay leyes de protección de datos en Argentina, Chile, Brasil, Colombia, etc. que se pueden aplicar" en estos supuestos.

De hecho, el pasado mes de noviembre un magistrado argentino dictó una medida cautelar prohibiendo a un spammer seguir enviando mensajes a Palazzi y a Gustavo Daniel Tanús hasta que se emita una sentencia definitiva. Amparándose en la Ley Argentina de Protección de Datos Personales, ambos demandaron a un vendedor de bases de datos que ignoró sus pedidos de eliminar su información de sus listas de correo electrónico. En otros países de la región, como Colombia, se han dado casos similares, y se trabaja en varias propuestas para llevar adelante legislaciones específicas sobre el tema.

En el entorno global, ahora "la pelota está en la cancha de la Comisión Federal de Comercio" de EE.UU., señala George Mills, presidente de la Coalición europea contra el correo comercial no solicitado.

La FTC lo ve de manera diferente. "Me llegan cantidades de correo basura de diferentes lugares", le dijo el comisionado de la FTC Mozelle Thomson a los asistentes a la conferencia el lunes. Estados Unidos dice que el enfoque de que las personas no deben recibir el correo a menos que lo soliciten no sería justo para los pequeños negocios, que podrían usar correo no solicitado como una manera barata de hacer marketing y competir con las grandes firmas. Además, en su opinión, este enfoque impone una carga muy pesada sobre las empresas que tienen que demostrar que cuentan con el permiso para enviar el correo electrónico.

Y el hecho de que el sistema de cumplimiento de las leyes no se centre en EE.UU. también es un problema en todos los países desarrollados, algunos de los cuales ni siquiera tienen un contacto oficial para los temas de hacer cumplir las leyes del correo basura a nivel transfronterizo.

Funcionarios europeos argumentan que estos factores palidecen cuando se comparan con el papel de EE.UU, donde una fuerte organización de lobby, la Direct Marketing Association, se ha opuesto al enfoque de que nadie reciba correo no solicitado, pero quiere que se impongan multas para los casos más graves de incumplimiento de las normas.

"Es un problema de EE.UU. en la medida en que muchos de los principales responsables del gasto en este tipo de marketing estén en este país", reconoce Charles Prescott, vicepresidente de la asociación.

"Los que envían grandes cantidades de correo basura no se van a ir a Rusia o China", explica. Sin embargo, agrega que los miembros de su organización obedecen las leyes de EE.UU. al respetar las solicitudes de quienes no quieren recibir el correo. Funcionarios europeos consideran que esos correos, que contienen la opción de solicitar que no se vuelva a enviar, son de todas maneras ilegales porque las empresas no han obtenido el permiso para enviarlo.

Las críticas a EE.UU. surgen a pesar de la ley CAN-SPAM de 2003, una ley de EE.UU, que prohíbe que la gente envíe correo no solicitado, disfrazando sus identidades al utilizar direcciones de respuesta falsas o escribir textos engañosos en el encabezado del correo.

La ley incluye multas y castigos de hasta cinco años en prisión. Muchos expertos en correo basura dicen que la ley es insuficiente y llegó demasiado tarde para poder controlar el correo no solicitado.

Howard Beales, director de la oficina de protección al consumidor de la FTC, promovió la ley y le pidió a los asistentes a la conferencia que ayudaran a desacreditar el rumor de que cuando una persona solicita ser retirada de una lista de correo, hace que el problema empeore. Muchos de los principales expertos en correo basura dicen que aún le recomiendan a la gente que nunca intene des-suscribirse de una lista, porque lo que hacen es re confirmar la validez de la dirección electrónica y estimula más correo electrónico.