07-10-2004 - Diario Clarin. (http://old.clarin.com/diario/2004/10/07/sociedad/s-03615.htm)
Cómo defenderse de los llamados indeseados de telemarketing.
Derecho
a la Privacidad: Una infracción de uso corriente y poco denunciada.
Empresas de los más diversos
rubros ofrecen bienes y servicios por teléfono, sin el consentimiento del
usuario.
Trasnochó
y decidió levantarse más tarde. Se siente mal y se recostó. Está bajo la
ducha. O con las llaves en la mano, a punto de salir. En medio de un almuerzo
familiar. En plena discusión con un hijo desobediente. A la puerta de la pieza
del bebé, que por fin se durmió. Decenas de situaciones en las que la
campanilla del teléfono es el colmo de la inoportunidad. Sobre todo si llaman
para tratar de vendernos algo. Y muy especialmente si lo hacen por enésima vez.
El telemarketing se (entro)mete cada vez más en nuestras casas. A pesar de lo
que dice la ley, en ocasiones las súplicas —primero— y el enojo —después—
no alcanzan para frenar las invasiones a la privacidad. A veces es más grave:
el promotor telefónico maneja datos muy personales, que no sabemos cómo
consiguió. Pero existen recursos para poner límites. Y varios fundamentos
legales para no soportar lo innecesario.
Están en la ley 25.326, conocida como ley de hábeas data. Para empezar,
tenemos derecho a decir "No me llame más" —y esta orden tiene que
ser suficiente—, tanto como a preguntar "¿De dónde obtuvo mis
datos?", y a pedir que los saque de esa base.
Sucede que, cada vez que nos piden datos personales, antes deben explicarnos con
claridad para qué y cómo serán utilizados, ya que el manejo de ciertos datos
está prohibido (ver Prevén...). Además, los datos que dimos para un fin
determinado, no pueden ser aplicados para otros. Por ejemplo, si en el
supermercado llenamos un cupón para un sorteo, ni el personal del comercio ni
el fabricante del producto sorteado pueden llamar para intentar vendernos algo,
a menos que los hayamos autorizado explícitamente a hacerlo.
"Si esos datos van a ser incorporados a una base, eso debe ser informado en
el cupón", precisa la subsecretaria de Defensa del Consumidor de la Nación,
Patricia Vaca Narvaja.
Cualquiera de estas infracciones puede ser denunciada en la Dirección Nacional
de Protección de Datos Personales (DNPDP), o en las oficinas de Defensa del
Consumidor en las provincias (ver Un recurso......). "Deseamos establecer
la cultura de la privacidad", sostiene el titular de esa dirección, doctor
Juan Antonio Travieso.
Además, la Asociación de Marketing Directo e Interactivo de Argentina ofrece
interceder si la empresa está afiliada a la entidad; en su página web (www.amdia.org.ar)
figuran 124 entidades miembros. Acorde con su Código de Etica —a punto de ser
aprobado por la DNPDP—, podrá apercibirla, suspenderla como socia o
expulsarla. "Son los malos ejecutantes de marketing directo quienes generan
resistencias en el público y en los políticos sobre nuestras técnicas, y nos
encantaría erradicar estas prácticas", explica la presidenta de AMDIA,
Mary Teahan.
Travieso apuesta a la autorregulación, porque tiene presente que buena parte
del telemarketing se efectúa desde call centers (centros de comunicaciones), un
rubro con 50.000 puestos de trabajo.
Las empresas más insistentes suelen ser las telefónicas, en especial cuando el
usuario cambió de compañía para llamadas a larga distancia. "Como en
cualquier actividad comercial, tratamos de recuperar al cliente que se fue,
ofreciéndole productos mejores. Buscamos no repetir los llamados. Si ocurre, se
trata de un error eventual del proceso", afirma Eduardo Mirabelli, gerente
de Comunicaciones Externas de Telecom.
En Telefónica no accedieron a la entrevista con Clarín, con el argumento de
que no hay ninguna denuncia por telemarketing contra la compañía. Es verdad:
ni contra ésa, ni contra ninguna otra, porque los ciudadanos ignoran cómo
hacer valer sus derechos al respecto. "Las empresas ganan mucha plata
comprando y vendiendo datos, y ellas sí conocen la ley", observa Gustavo
Tanús, abogado especializado en este tema.
Y los datos públicos, como los que figuran en la guía telefónica, ¿habilitan
entonces a los operadores de telemarketing? La autora de esta nota recibió el
siguiente mensaje: "Llamo de X (una firma de seguridad y alarmas), para
decirle que entre todas las casas de su cuadra, hemos elegido la suya para una
promoción especial". Sonó intimidante, pues el domicilio era correcto.
Había salido de una guía invertida, accesible sin costo a través de Internet.
"Creo que la guía invertida es un exceso de información, porque permite
ir agregando los teléfonos de los vecinos e ir conformando perfiles. En este
caso, el orden de los factores sí altera el producto —señala Travieso—.
Además, el dato no puede ser un mecanismo para 'escrachar' o 'apretar'".
El funcionario invita a denunciar estas situaciones. Y recuerda que, por ley, no
se puede cobrar por figurar ni por pedir la exclusión de la guía telefónica.
La solución, plantea el abogado Pablo Palazzi, es abrir un registro de opt out,
donde puedan inscribirse los clientes telefónicos que no desean recibir
llamadas publicitarias. Fue una solución parcial en los Estados Unidos, donde
la primera semana se anotaron 50 millones de usuarios.
"Estoy pensándolo, alguna solución voy a encontrar a los problemas técnicos,
ya que hay consenso en la AMDIA", anticipa el director de Protección de
Datos Personales. Y propone abrir también un registro de opt in, ya que hay
quienes sí están pendientes de las ofertas por vía telefónica.
Palazzi es optimista: "El tema de la privacidad y la protección de datos
personales recién empieza en la Argentina, y va a ir evolucionando, como pasó
con la defensa del consumidor".
Sibila
Camps