21-11-2003 - Terra (http://www.terra.com.ar/canales/tecnologia/81/81008.html)


Correo basura. Primer caso judicial contra el spam en el país.

Por primera vez, un juez argentino dictó una medida cautelar ordenando a un spammer que no envíe más mensajes basura a los demandados. A falta de una norma específica contra el spam, la causa se basó en la Ley de Protección de Datos. Qué hacer para protegerse jurídicamente del correo no deseado.

El spam, esa pesadilla que sufren a diario todos los usuarios, recibió su primer golpe en la Argentina, cuando un juez ordenó a un emisor de correo basura a no enviar más mensajes no solicitados.

En una medida sin precedentes en el país, el juez el juez Roberto Torti, a cargo del Juzgado Civil y Comercial Federal Nª 3, dictó una medida cautelar el pasado 11 de noviembre, que obliga al spammer a abstenerse de seguir enviando emails a los demandantes mientras dure el litigio.

La causa fue iniciada en febrero por Gustavo Daniel Tanús y Pablo Andrés Palazzi, dos especialistas en derecho informático que decidieron recurrir a la justicia luego de que el demandado hiciera caso omiso a sus pedidos para ser excluidos de sus listas de envío de mensajes con publicidad no solicitada.

El spammer en cuestión no ofrecía productos tradicionales, sino que se dedica a la venta de bases de datos con emails de millones de usuarios. Las bases de datos sólo son legítimas si obtienen sus datos de registros públicos (como las guías telefónicas) o cuentan con el consentimiento de los titulares de esos datos.

Según explicó Tanús a Terra, en la causa se ampararon en la Ley de Protección de Datos Personales (25.326), que protege los datos asentados en archivos o bancos de datos. Esa ley les otorga a las personas el derecho a acceder a la información que tengan sobre ellos y a exigir el retiro o bloqueo de su nombre de la base en cuestión.

"Esta resolución reconoce que la dirección electrónica de una persona es un dato personal que merece protección", remarca Tanús, que dice que el objeto de la demanda fue demostrar que, aunque no haya una norma específica contra el spam, hay una norma que nos protege contra el mismo.

Protegidos sin ley

"Es importante que una autoridad reconozca que el spam es una cosa seria, que molesta, y que advierta a los que se dedican a estas prácticas que no pueden ampararse en la falta de una ley específica", dijo el abogado.

Cómo tantas otras cosas en el país, la legislación antispam es un tema que sigue pendiente. La Secretaría de Comunicaciones había elaborado un anteproyecto que contenía fuertes sanciones de multa para aquellos que practicaran spam, pero el proyecto nunca obtuvo estado legislativo. En la actualidad, hay en trámite en el Congreso dos proyectos de Ley que pretenden regular el correo electrónico no solicitado.

Además de prohibir que envíen mensajes a las casillas de los demandantes, la medida cautelar también dispone que no pueden "transferir o ceder a terceros" las direcciones de email o cualquier otro dato vinculado a ellos.

El proceso sigue en marcha. Si el demandado es finalmente condenado, la sentencia definitiva tiene que ser comunicada a la Dirección Nacional de Protección de Datos, que es el órgano que puede decidir aplicar sanciones como multas en los casos de infracción a la ley 25.326.

Qué hacer

En definitiva, fuera de los filtros y trucos informáticos, ¿qué hay que hacer para protegerse jurídicamente del spam? Según explica Tanús, lo primero es contactarse con el spammer, pedirle la remoción de la lista de envíos y, además, preguntarle de donde obtuvo nuestros datos.

Si esto no da resultado, se puede iniciar una acción de Hábeas Data, para que cese la acción. Además, siempre que se pueda probar el daño (material o moral) se puede pedir una indemnización por daños y perjuicios.

Eleonora Rabinovich (Terra)