PROYECTO DE LEY DE "PROHIBICION DE ENVIAR O DIFUNDIR EN EL TERRITORIO NACIONAL PUBLICIDAD A TRAVES DEL CORREO ELECTRONICO, SALVO REQUERIMIENTO DEL DESTINATARIO". 

Tratamiento parlamentario: Expediente 5637-D-2003 (T.P. Nº 183).

Autor: Diputada Nacional Bortolozzi de Bogado

El Senado y la Cámara de Diputados de la Nación ...

ARTICULO 1.- Queda prohibido en todo el territorio del país, el envío o difusión de publicidad de productos o servicios a través del correo electrónico, salvo requerimiento del destinatario o en los supuestos contemplados en el artículo siguiente.

ARTICULO 2.- Se presumirá que media el consentimiento del destinatario, si este mantuviere trato comercial frecuente con el remitente, a través de medios electrónicos.

ARTICULO  3.- A todo envío de publicidad por correo electrónico autorizado por la presente ley, el remitente deberá informar al destinatario su dirección autentica y comprobable.

ARTICULO 4.- Las transgresiones a los preceptos de la presente ley será sancionada con multas de diez mil a cien mil pesos moneda nacional siendo la autoridad de aplicación de esta norma la Secretaría de Defensa de la Competencia y del Consumidor.

ARTICULO 5.- Comuníquese al Poder Ejecutivo.-

 

FUNDAMENTOS

Señor Presidente:

Sin lugar a  dudas, Internet y el correo electrónico constituyen dos de los grandes hitos de  los avances de  nuestra era.

Estas formas de exploración, búsqueda y relación, por su facilidad de acceso y sus módicos costos  han venido a revolucionar las comunicaciones y a introducir aun mayores facilidades para la comercialización de numerosos productos y servicios. Probablemente en la actualidad, ninguna actividad comercial o empresa moderna estaría dispuesta a prescindir de la utilización de estos medios electrónicos. 

Sin embargo sobre la utilidad del correo electrónico se cierne la creciente amenaza de los denominados correos basura (en la jerga, spam) que constituye no menos del 60% del correo electrónico que circula en la Argentina, según datos de los proveedores de servicios de Internet.

Aunque parezca abrumador, el dato podría pecar de exceso de prudencia. Algunos hablan de un 70%. No hay datos científicos, pero los proveedores de servicios de Internet (ISP, Internet Services Providers) hablan a partir de lo que sus ojos ven en sus redes.

"Estamos empezando a armar una comisión para estudiar el tema, analizar su complejidad y establecer políticas de buena conducta. La previsión que manejamos es que el spam constituye cerca del 60% del correo electrónico que circula por los servidores argentinos", comentó al diario Clarín Sebastián Bellagamba, presidente de la Cámara Argentina de Bases de Datos y Servicios en Línea (Cabase), la entidad que nuclea a todos los ISP de la Argentina.

El fenómeno del spam causa perjuicios a los usuarios y proveedores de servicios de Internet, además de las empresas que utilizan el correo electrónico como herramienta de trabajo.

Una investigación realizada por Clarín no pudo detectar un solo usuario que no lo sufra en mayor o menor medida, el spam parece afectar a todos, y se acrecienta en los usuarios de menores recursos: los que no tienen accesos de banda ancha (y por lo tanto tarifa fija) y se conectan por discado.

A los usuarios que se conectan por dialup el llamado correo basura los obliga a estar más minutos conectados, perjudicando a los proveedores, porque los servidores deben procesar mails innecesarios. Además, el spam obliga a los ISP a instalar filtros y a mejorarlos permanentemente.

Para los ISP, el spam es un serio problema, ya que les exige una capacidad de almacenamiento cada vez mayor, significándoles más demanda de infraestructura, de software que discrimine el spam y de mantenimiento. En síntesis, mucho tiempo y costo.

Un informe reciente de la consultora Gartner revela que el fenómeno "afecta aproximadamente al 100% de las empresas, que un 50% de las casillas de correo corporativas contiene spam, que menos del 10% de las empresas tiene tecnologías de filtro antispam efectivas" y que las empresas advierten que afecta seriamente la productividad.

¿Cuál es la dimensión real del problema, en Argentina y en el mundo? En realidad, por la naturaleza global del e-mail, no es posible obtener datos científicos sobre la cantidad de spam que circula en la Argentina o en cualquier otro país, explicó Luis Alberto González, gerente de contenidos de Yahoo Argentina, en Clarín.

Lo que sí se puede medir es cuánto e-mail es rechazado. Los proveedores de correo electrónico tienen sistemas que por métodos estadísticos determinan si un envío de correo electrónico es masivo o no. Entre un 80 y un 90% del correo entrante de los grandes proveedores mundiales de correo, como Yahoo y Hotmail, es detectado como correo masivo.

Después falta determinar si se trata de spam o suscripciones.

Al respecto, el spam que Yahoo ha capturado y bloqueado creció 4,3 veces entre junio de 2002 y junio de 2003.

A nivel internacional, merced al interés de prestadoras de servicios de correo electrónico (Microsoft, Aol, Yahoo, Hotmail) y la queja masiva de millones de usuarios, se han estructurado creaciones legislativas tendientes a reprimirlas.

En Europa,  países como España y Bélgica han iniciado una insospechada batalla contra esta modalidad de publicidad a través de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y del Comercio Electrónico” (LSSICE), la que prohíbe explícitamente el envío de correos comerciales no solicitados por el usuario.

Xabe destacar que en Estados Unidos y muy a pesar de los numerosos proyectos presentados, el Congreso no ha establecido una ley federal de control o regulación de los “spam”.

Sin perjuicio de ello  la mayoría de los Estados de la Unión posee legislación local tendientes a su control y no son pocos los procesos actuales  radicados en contra de “spammers”.

Recientemente, en California se convirtió en ley el proyecto del senador Kevin Murray, instrumento legal que no solo impone multas, sino prohíbe además recolectar direcciones de correo electrónico.

Hay que señalar que la proliferación de correos comerciales no solicitados se ha convertido en un estrago que aprovecha el poder de Internet para contactar con millones de usuarios con un mínimo de  gasto para el publicista. Pero es que además de ser una molestia, el “spam” reduce la productividad de los trabajadores, incrementa los costos de las empresas y los particulares que usan internet,  produce  pérdida de tiempo, hace perder  cuantiosos recursos económicos por los pulsos telefónicos que se consumen en su eliminación , colapsa las redes y constituye, muchas veces, una puerta de entrada a los virus informáticos y a la pornografía.

Los spammers suelen nutrirse de los usuarios menos especializados, incluidos los niños, amenazando su privacidad y seguridad personal, lo que convierte al correo electrónico en un medio menos  confiable  como canal de comunicación.

En nuestro país, si bien como usuarios de Internet somos victimas de los “spammer” no solo argentinos sino también extranjeros, hay que reconocer que el correo basura es una actividad en sostenido crecimiento, por lo que esta iniciativa legislativa, aspira a ser un hito regulatorio que asegure un margen de control, por lo menos en relación a los creadores de publicidad electrónica que operan desde nuestro territorio, sirviendo además como instrumento de desincentivación temprana, por lo que solicito la aprobación del presente proyecto de ley.