PROYECTO DE COMUNICACION SOLICITANDO LA APERTURA EN EL INTERIOR DEL PAIS DE DELEGACIONES REGIONALES DE LA DIRECCION NACIONAL DE PROTECCION DE DATOS (D.N.P.D.P.).

Expediente Nº 529/05

El Senado de la Nación

Solicita al Poder Ejecutivo Nacional que a través del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos arbitre los medios necesarios para la apertura en el interior del país de delegaciones regionales de la Dirección Nacional de Protección de Datos (D.N.P.D.P.).

Marcelo A. H. Guinle.-


FUNDAMENTOS

Sr. Presidente:

La Dirección Nacional de Protección de Datos (D.N.P.D.P.) fue creada por el Poder Ejecutivo Nacional a través del decreto 1.558/01, reglamentario de la Ley de Protección de Datos Personales (Ley 25.326), determinando que dicha dependencia fuera el órgano de control en el ámbito Nacional, para la efectiva protección de los datos personales.

La  citada ley tiene por objetivo regular el funcionamiento de los registros y bancos de datos que funcionan en nuestro país -sean estos públicos o privados-  y fundamentalmente, otorgar protección integral a los ciudadanos argentinos sobre su derecho al honor y a la intimidad, facilitando el control  de su información personal obrante en registros o bancos de datos, reglando el modo y procedimiento de acceso a sus datos personales contenidos en los distintos bancos de datos, de conformidad con lo establecido en el artículo 43°, párrafo tercero de la Constitución Nacional.

A su vez, la ley 25.326 establece en su artículo 29° las funciones y atribuciones con las que cuenta el órgano de control -la  Dirección Nacional de Protección de Datos-, entre las cuales merece expresa mención la de tener a su cargo el "Registro de Bases de Datos", resultando éste un   instrumento necesario para  conocer y controlar cabalmente las distintas bases de datos públicas y privadas existentes en nuestro país. Además asesora y asiste a los titulares de datos personales  recibiendo las denuncias y reclamos efectuados contra los responsables de los registros, archivos, bancos o bases de datos por violar los derechos de información, acceso, rectificación, actualización, supresión y confidencialidad en el tratamiento de los datos. En este sentido el órgano de control tiene por función investigar si la base de datos denunciada da o no cumplimiento a los principios que
establece la ley y las disposiciones reglamentarias. 

Frente a la gran amplitud territorial con la que cuenta nuestro país, se hace necesaria una descentralización administrativa del órgano de control, a fin  que pueda controlar con inmediatez territorial los diferentes registros, archivos, bases y bancos de datos existentes en el interior del país por un lado y, por el otro, atender con mayor calidad institucional los requerimientos de asesoramiento y  denuncias de los particulares afectados.

Conocedor de la necesidad de conciliar los intereses en juego, como son la racionalidad en materia de asignación del gasto público y las necesidades de mayor eficiencia y calidad de los servicios en manos del Estado, considero que mínimamente se hace necesario arbitrar los medios al alcance de la Nación para crear organismos regionales que con una mínima dotación de personal y vinculados por medios electrónicos con el órgano de control central, puedan atender las necesidades de los ciudadanos en la materia y controlar  las bases de datos que funcionan en el interior del país.

Una mínima descentralización debería contemplar al menos la creación de Delegaciones Regionales con sede en las principales ciudades de las grandes regiones de nuestro país como son el Gran  Cuyo, la Mesopotamia, el Noroeste argentino (N.O.A), la Pampeana central y la  Patagonia, para así irradiar una acción que con mayor proximidad posibilite mejorar el desempeño del órgano.

Resultando prioritario  que bajo la estructura propuesta se permita asegurar la protección de los datos personales en todo el territorio nacional, y no en forma preponderante en el reducido ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, por la proximidad geográfica con el organismo, es que considero a la creación de las Delegaciones Regionales un avance sustancial en el goce pleno de los derechos que al efecto consagra nuestra Constitución Nacional.

Corroborando lo expuesto, verifico que los continuos reclamos de particulares afectados por las acciones de los bancos de datos locales que se encuentran desprovistos de la fiscalización adecuada  por parte del Órgano de Control hacen necesario brindar una respuesta clara y útil, la que sin duda se configurará a través de acciones conjuntas en materia de registración de  bases de datos, capacitación de recursos humanos, inspecciones y relevamientos que se logra hacer frente a esta realidad,  por lo que en la inteligencia que la propuesta redundará en un claro beneficio para nuestro pueblo, solicito a mis pares el acompañamiento al presente proyecto de comunicación.

Marcelo A. H. Guinle.